La Vuelta al Gráfico está en RANKIA

3/16/2010

¿Funciona el Análisis Técnico? (primera parte)

Desde que hace unos días me pasé por un blog que planteaba, pero no respondía, la pregunta de si servía para algo el análisis técnico, vengo pensando en hacer un post sobre ello. Creo que es una pregunta bastante interesante y, sobretodo, nunca está de más hacer algo de polémica. Lo cual no significa que me guste ver correr la sangre, pero conviene mantener abierto el debate.

Evidentemente (por suerte) no soy el primero que se plantea algo así. Es más, no hace mucho ya hemos podido leer en algunas páginas especializadas (por ejemplo http://www.x-trader.net/) opiniones sobre su inutilidad o sobre su necesaria renovaciónA ellas me remito para ir abriendo boca sobre el tema.

Por otro lado, este post tiene tres partes. Puedes encontrar la segunda aquí y la tercera aquí.

Para este artículo no voy a describir en qué consiste el Análisis Técnico. Tampoco lo voy a comparar con ninguna otra forma de analizar valores (es decir, no voy a entrar por esta vez en la tontería de siempre sobre si es mejor el técnico o el fundamental -¿a quién quieres más a papá o a mamá?).

En fin, que dejémonos de introducción y vayamos a lo que vamos: ¿sirve o no sirve de algo utilizar el análisis técnico?

Parte Primera

Creo que el primer combate del análisis técnico es contra sí mismo. Y no me refiero con esta afirmación al típico capítulo de críticas que a uno le enseñan en cualquier curso gratuito de Chartismo (como por ejemplo, los que he puesto antes) en plan que si el técnico es autoprofético, etc. Me refiero a que el análisis técnico, al menos en España, se enfrenta a un durísimo problema de orgullo.

Vamos a ver si soy capaz de explicarlo sin herir sensibilidades y con un ejemplo sencillo: yo soy un apasionado de la música. Me gustan casi todos los estilos y los respeto todos si están hechos por lo menos con un mínimo de gusto y ganas de divertirse. Me gusta escucharla y además me gusta tocarla. Hace unos años no hubiera tenido ninguna posibilidad de hacer nada con mi grupo más allá de echarnos unas risas los fines de semana y algún conciertillo. Sin embargo, el futuro (o mejor dicho, el presente, también conocido como internet) ha puesto en nuestras manos unos medios que quizá no los tenía ni Elvis Presley: ordenadores, tarjetas de sonido asequibles, programas como cubase, tiendas de instrumentos muy baratas... En fin, que resulta que aquí cualquiera (hasta yo) se graba una maquetilla con una calidad que ya la soñaban muchos grupos de los 70.

Con el análisis técnico de repente pasa lo mismo: el bróker que no ofrece un programa de gráficos es como de regional preferente y es tan sencillo hacerse con un visual chart como descargarlo de su página. Le sumas un blog (o una página hecha con plantillas) y cualquiera puede ponerse como loco a subir informes de análisis con una apariencia similar a la que obtendría un profesional.

En fin, el hecho es que quizá por este escenario en el que cualquiera al que le sobren 15 minutos es analista técnico profesional para parecer más experto hay que añadir datos fundamentales o macro. Claro, el análisis fundamental ya requiere mucho más tiempo y dinero (pagar un terminal Bloomberg, Reuters u otro  proveedor similar de datos es bastante caro). 

En resumen: decir que eres analista técnico no da prestigio. Cualquiera puede serlo yendo a un curso de cuatro tardes y con un programita de gráficos. Cuanta más gente puede acceder a hacer algo, mayor número de gente que lo hará mal (encima, por la ley de los grandes números, el porcentaje de analistas debería ser constante, pero el mundo financiero nos ha demostrado que los grandes números no son más que eso: números grandes, así que mientras aumenta el número de gente que hace análisis técnico también aumenta el número de gente y el porcentaje que lo hace mal).

En este sentido me comentaba Óscar (analista técnico de Cortal Consors) cuando le he dicho de qué tenía pensado hablar en mi próximo post, que la pregunta no debería ser si funciona el análisis técnico, sino si funciona el analista. Yo me puedo comprar la mejor batería del mercado... pero seguiré sin tocarla como Jeff Porcaro, por mucho que me duela. Él es un profesional y yo no (habría que verle a él analizando valores, claro). Pero no voy a hablar mucho más sobre analistas hoy, ya dije todo lo que pensaba en otra entrada del blog.

Que conste que todavía ni siquiera he entrado en la discusión de si es o no es útil. Solo digo que ya para empezar, muchos analistas técnicos tienen vergüenza a decir lo que son. Por ello un servidor admira a los analistas técnicos que no tienen vergüenza de serlo y actúan como tales. Acertarán más o menos, serán mejores o peores, pero son profesionales (y la mayoría de la gente que está en el mercado sabe de quiénes hablo).

No sé si será una tendencia solo en España, pero a cualquiera que opine que el análisis técnico es de segunda, que vaya y se lo cuente al analista de Fidelity, a los de Goldman Sachs, Merrill Lynch, Exane... grandes casas de análisis ¿fundamental? Que tienen su correspondiente departamento de Análisis Técnico. O a algunos de los mejores gestores de Hedge Funds.

¿Acaso es que sólo los austríacos/value ganan dinero en bolsa? ¿El resto pierde el tiempo?

A pesar de todo sigo sin defenderlo y sin responder a la pregunta que me hacía al principio. Sin embargo ya hemos sentado algunas de las bases... Es complicado pensar que algo es útil cuando no tiene buena fama. Podemos estar ya con ideas preconcebidas o predispuestos a desconfiar.

Pero, en fin, como no quiero que os estalle la cabeza de tanta palabra os dejo por ahora. Dentro de una semana seguimos con el tema y ya entramos en materia y pasamos a las investigaciones, a los números. A la chicha, vamos.

Hasta entonces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario