3/01/2010

Trileros con corbata (La película de "El Informador")

Prácticamente desconocida en España, la película de "El Informador" ("Boiler Room", en su versión original) cuenta con actores de la talla de Ben Affleck o Vin Diesel y un genial Giovanni Ribisi haciendo de protagonista.


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6 comentarios:

Luis F dijo...

No podría ser de más actualidad... http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jKHnkKPDHBN32CxUql0-DpkOwVXQ

Anónimo dijo...

A mí también me paso lo mismo cuando estudiaba. Vendí productos de puerta en puerta relacionados con el consumo de luz y a los pocos meses salió en el periódico por ser una estafa. Afortunadamente solo trabaje 2 días porque no me gustó.
Así que supongo que es habitual timar o ser timado, sin querer o queriendo.

Tomás V García-Purriños García dijo...

Ya vi la noticia, la verdad que es casualidad. Efectivamente es muy habitual timar o ser timado, de hecho desde mi punto de vista que exista diferencia entre precio (lo que pagamos) y valor (lo que vale) en los mercados financieros ya es un poco un timo.
Pero a veces también como vendedores deberíamos saber qué es lo que estamos viendo y salir corriendo cuando nos damos cuenta de que es un timo. A veces no es tan fácil...
El asunto es complicado, la avaricia del hombre es muy grande y tanto el timado como el timador (en estos casos) se mueve por ella...
Algún día haré un post sobre la avaricia.

Mario JP dijo...

Por desgracia es muy habitual... debemos andar con mil ojos

Teresa dijo...

No tengo ni idea de estos temas, pero me parece interesantísimo lo que cuentas. En el ambiente en que yo me muevo (hospitales, enfermos, ...), parece que hay más bondad y más desinterés que por ahí fuera, aunque avaricia... (y soberbia, y pereza, y envidia, y lujuria, ...) hay en todas partes, en nuestro interior mismo, por mucho que no queramos. Es una pena que, pudiendo trabajar bien, caigamos en esta indignidad. Pienso que no debemos asustarnos de enciontrar en nosotros la misma miseria interior que en todo el mundo,unida muchas veces a una gran calidad de sentimientos y deseos, pues así somos. Pero, a la vez, no debemos dejar de luchar contra lo que en nosotros vemos de malo y a favor de lo que consideramos bueno.

Tomás V García-Purriños García dijo...

Tere, tienes toda la razón del mundo. El problema de nuestro negocio es que es fácil confundir lo justo (sacar rendimiento por ayudar a distribuir en el mercado el capital) con lo injusto (hacer beneficios por hacer benefecios).

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