La Vuelta al Gráfico está en RANKIA

4/20/2010

Excusas, Libros y Bolsalia

Sé que llevo unas semanas publicando mucho menos de lo que me gustaría, pero aunque tenga cosas en la cabeza lo que no tengo es tiempo. Por ejemplo, llevo unas semanas queriendo hacer una pequeña serie de artículos sobre el efecto disposición, lo que pasa es que ha caído en mis manos un trabajo de Thorsten Hens y Martin Vleek sobre la prospect theory, que quiero leerme antes de hacer nada, pero entre los días en la Rioja y que estoy buscando piso para mudarme (si todo sale bien, en unos días estará todo resuelto) no encuentro mucho tiempo para lo que de verdad me gusta hacer. Supongo que en Mayo podré retomar el ritmo normal de publicaciones.

En fin. Quitando lo de la búsqueda de piso en Madrid, que es lo más parecido a una tortura china "Made in Spain", estoy preparando una pequeña charla para Bolsalia, que podría ser además una oportunidad estupenda para conoceros.

No hay nada confirmado todavía, pero es posible que repita la charla del año pasado (aunque esta vez con algo más de tiempo, puesto que no comparto la conferencia) sobre la Psicología en los Mercados Financieros.

Para prepararla, uno de los muchos libros que consulté fue "Vivir del Trading" de A. Elder y cité lo único que me parece aprovechable del libro: que una gestión correcta de lo que él llama las 3 emes (Money, Market, Mind) es la única manera de triunfar en el mercado si queremos especular. Al terminar la charla, uno de los asistentes se me acercó y me preguntó que dónde había dejado la originalidad: que había dicho frase por frase la primera parte de este libro. Yo sonreí (por no reirme directamente) porque por lo menos alguien escuchó algo de la conferencia... pero nunca entendí de dónde se habría sacado lo que dije, si la mayor parte de la charla hablaba del comportamiento emocional, con citas a Eduardo Punset (sus libros y su programa) y a una serie de artículos de la web x-trader.

Pero vamos, nada que ver con ese libro, que desde mi punto de vista es la gran oportunidad perdida de que un psiquiatra nos de ideas sobre la psicología en los mercados. El libro es en cambio, por supuesto siempre desde mi punto de vista, un reclamo para novatos. No profundiza en la psicología, ni en la gestión del dinero, ni en el análisis. Pero está bien escrito y es fácil de leer. Si nos interesa algún libro de psicología en el trading tenemos los de Mark Douglas (sensacionales) y el Trading to Win de Ari Kiev. En el inversor inteligente de Graham encontraremos también algún capítulo muy interesante en este sentido (que nos ayudará a prevenir a Mr Market) y si en vez de psicología personal nos interesa la psicología de masas aplicada a la bolsa, debemos buscar respuestas en libros de Financial Behaviour o directamente en libros de Psicología (Le Bon, McDougall...).

El problema creo que está en que no me gustan por definición los libros de "aprenda a vivir del trading", puesto que tampoco me gustaría un libro que dijera "aprenda a vivir del derecho civil" ni "aprenda a vivir del baloncesto". Al final se habla un poco de todo y mucho de nada. Por supuesto no estoy metiendo en el mismo saco a todos los libros de esta categoría (que además será siempre superior a la de "hágase millonario en una semana comprando derivados") pero creo que los libros generales al final pecan de eso, de ser demasiado generales.

Es más, nunca entenderé por qué lo ponen en algunos lugares como libro fundamental para formarse, si ya puestos es mucho mejor "leones y gacelas", de Cárpatos... lo que pasa es que no viene con libro de ejercicios.

Bueno, ahora que ya sabéis de qué no voy a hablar, os invito a todos a venir para averiguar de lo que sí voy a hablar. Para mi es muy importante poneros caras y me hará mucha ilusión veros.

4/06/2010

Wall Street (Película)

"La codicia, a falta de una palabra mejor, es buena; es necesaria y funciona. La codicia clarifica y capta la esencia del espíritu de evolución. La codicia, en todas sus formas: la codicia de vivir, de saber, de amor, de dinero; es lo que ha marcado la vida de la humanidad..."
Gordon Gekko


Después de estos días de vacaciones he tenido tiempo para ver y re-ver algunas películas -además de para visitar de nuevo La Rioja, donde espero volver pronto y recomiendo como visita obligada a quienes les guste otro tipo de turismo (y el buen el comer y el buen beber y los lugares no masificados).
Las películas que he visto: Al final de la escalera (una de miedo psicológico de los 70 que ha perdido bastante con los años), Entre Copas (que me ha decepcionado bastante con lo bien que me habían hablado de ella), Paris Je t´aime (historias cortas de diferentes directores, todas sobre amor en Paris, solo me gusto la historia de Coixet, el resto regulares), El gran dictador (del grandísimo Chaplin, después del chasco con las otras películas), Los caballeros las prefieren rubias (de la gran Marilyn, ya que estaba revisitando clásicos)... y también tuve tiempo de volver a ver Wall Street.




Greed is good.

No es la mejor frase de la película (sin duda la mejor frase para mi es: "la mejor commoditie es la información") pero desde luego es la que más ha trascendido, por lo que dice sin decir. Es al fin y al cabo la esencia del moderno "anarco-liberalismo", del capitalismo llevado a su último extremo. Y una afirmación desde mi punto de vista, equivocada.

Los últimos 200 años de teoría económica se viene discutiendo cuándo un sistema es justo: algunos piensan que un sistema económico es justo si el resultado es justo (el fin justifica los medios injustos), otros piensan que un sistema es justo cuando las reglas son las mismas para todos: es decir, cuando los medios son justos, pase lo que pase con el resultado (lo que nos ha llevado al mundo actual, donde se intenta -pero no se consigue- que por lo menos todos tengamos las mismas oportunidades).

Yo imagino que aún vivo en mi utopía particular y pienso que un sistema será justo cuando las reglas del mismo sean justas y además se llegue a un resultado justo. Es lo que tiene seguir teniendo fe en el ser humano. Desde luego que el capitalismo salvaje no es adecuado a mi idea de justicia (ni de ética). Pero está claro que al final funciona cuando no tienes escrúpulos: no hay más que ver el tema de los fondos "unethical". No estoy seguro de si es una leyenda urbana o es verdad que existen este tipo de fondos, que imagino serán complicados de vender por parte de las gestoras, pero por internet he encontrado ésto, que habla por sí mismo y que le hace a uno pensar muchas cosas. Lo que creo que es evidente es que la codicia no es buena para el conjunto de la sociedad, sino solo para el codicioso (y no siempre, que la avaricia rompe el saco). No creo en esas afirmaciones que aseguran que la confluencia de los intereses particulares de la oferta y la demanda crean el precio más eficiente para la sociedad y la más eficiente asignación de los recursos. Sobre papel, tal vez. En el mundo real, ver una sola persona durmiendo en invierno en una parada del metro mientras la gente pasa sin mirar y con prisa es mucho más duro que leer que el número de pobres es un 2,8% menor al año pasado.

Volviendo a Wall Street, es una de mis películas favoritas. A lo largo de mi vida la he visto varias veces y en cada momento me ha dicho cosas diferentes. Por ejemplo, la primera vez que la vi a los 17 años me habló de glamour y de dinero. A los 20 me habló de trabajo y esfuerzo (Gekko será un idiota, pero curra 24x7 y Fox... ni te cuento). A los 23 me habló de lo complicado que es abrirse hueco. A los 26 que funciona mejor la información privilegiada que el análisis...
Oliver Stone trata el tema de Wall Street como debe hacerse, arrancándole el alma y escupiéndola sobre un mundo de lujo, dinero y gomina. Su "malvado" personaje principal resulta tan creíble que uno se da cuenta de que al actor le encanta ese papel: de ahí deriva la genial interpretación de Michael Douglas.

Sin embargo, y aunque no sea un personaje tan espectacular como Gordon Gekko, a mi me encanta Bud Fox (Charlie Sheen, en otro papelón). Me encanta lo pardillo que es el pobre al principio (quien no haya estado en su situación que tire la primera piedra, especialmente en este mundillo en el que algunos aún seguimos siendo, por suerte, unos inocentes pardillos). Es genial, por ejemplo, la insistencia con la que intenta contactar con Gekko o cómo se queda toda la noche haciendo análisis para impresionarle. Tiene madera, pero no experiencia (ni suerte, aunque como la película demuestra, la suerte es de los audaces). A veces me siento identificado con él, otras con su compañero de trabajo y amigo (después médico "mentor" de JD en la genial serie "Scrubs").

No puedo seguir hablando de la película sin ir desvelando el contenido. Además, como he dicho otras veces, yo no soy crítico de cine. Lo que está claro es que si te gusta o te atrae este tema, es un clásico imprescindible.




Y ahora además, parece que aprovechando el tema de la crisis ninja, Stone se ha decidido a hacer la segunda parte:



Genial el ejercicio de autocrítica cuando le están devolviendo las posesiones a Gekko... está claro que el tiempo no pasa en balde.