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7/23/2010

Infraestructura para traders

Cuando abordamos el tema de cómo montar la infraestructura adecuada si hemos decidido dar el paso para dedicarnos al trading, podremos encontrar ideas acerca del número de pantallas, del ADSL, elección de broker, etc. Un buen ejemplo lo podemos ver en este artículo de X-Trader.

Sin embargo, no debemos descuidar un aspecto esencial de la preparación de lo que va a ser nuestro centro de trabajo: el emocional.

El Trading es una actividad que puede llegar a ser realmente frustrante y ésto puede influir sobre nuestro humor y nuestro estado de ánimo en general. Todo lo que voy a comentar hoy, nos ayudará a mantener la cabeza fría y alerta, echar a un lado la ansiedad y separar la vida personal de la profesional, algo muy complicado para un autónomo (y eso es lo que son los traders, al fin y al cabo). Evidentemente cada persona es un mundo y algunos encontraréis útiles estos consejos y otros no.



Empecemos por el principio, es importante escoger cuál será la situación de nuestro futuro centro de operaciones (nunca mejor dicho). Como todo en esta vida, dependerá de cada persona, pero lo ideal es que no escojamos que este lugar sea nuestra propia casa, sino un despacho o una pequeña oficina. Esto nos obligará a salir cada día y así, por un lado, no caeremos en el error más común de lo que parece de descuidar nuestro aspecto físico (no andar todo el día en chándal y chanclas) y por otro mantendremos una rutina de trabajo. Además, el camino de ida lo podemos aprovechar para concentrarnos o leer algo y a la vuelta podemos hacer examen de conciencia de los errores que hemos cometido durante el día.
El aspecto físico de una persona (arreglarse) influye muchísimo sobre el estado emocional. No es necesario ir de traje. Para algunos arreglarse es ponerse su chaqueta de cuero y sus pantalones rotos y para otros elegir corbata. Por suerte cada persona es diferente.


Si podemos evitar coger el coche para desplazarnos, mejor. Evitaremos la ansiedad del tráfico, porque aunque nos guste conducir un atasco es insoportable. La opción es el transporte público, a ser posible autobús o tranvía, mejor que el metro. Pero si pudiera ser andando, perfecto. Así, aparte, hacemos ejercicio.

La situación de la oficina no debe ser ni en el centro centrísimo de la ciudad ni en las afueras de las afueras. Es importante que cuando salgamos veamos gente, pero también lo es que no nos agobie. Debe haber zonas verdes cercanas y a ser posible que podamos ver agua desde la ventana (una fuente, un río, el mar...).

Podemos compartir la oficina, pero a no ser que sea una trading room, será mejor que nuestro compañero se dedique a otra cosa. De esta manera no nos influirá su forma de ver el mercado, podremos ampliar nuestros temas de conversación y no nos contagiará ni su pánico ni su euforia en ningún momento. Lo que sí, es muy importante, compartamos o no, es que haya un bar o una cafetería de las de toda la vida cerca. Podremos crear allí centro de recreo donde huir del estrés: no hay pena que no se ahogue en una cervecita (si puede ser Estrella de Galicia, mejor que mejor) o una casera, ni tristeza que no se atranque en un buen pinchito de tortilla.
Ni mercado financiero que no se olvide echando un vistazo al marca.

Y hay pocas felicidades tan sencillas como saludar por su nombre al camarero y pedirle lo de todas las mañanas mientras criticamos al ministro con nuestro compañero.

En cuanto al lugar físico, mejor si tiene una forma regular, esto es, de rectángulo o de cuadrado. Si no pudiera ser, podemos elegir muebles a medida que lo hagan más regular. Los muebles, por cierto, deben ser sencillos pero modernos. Si es posible, mejor madera a metal y en colores no demasiado oscuros. Por otro lado, es muy importante el orden para mantener controlada la ansiedad. Por ello no debemos recargarlo todo demasiado con pósters o con fotos, aunque alguno no venga mal para desengrasar. Tampoco es bueno mantener muchos papeles amontonados sobre la mesa. Lo importante es poder saber dónde podemos encontrar todo, porque en un momento de ansiedad debemos acceder con rapidez a cualquier información.

Una vez elegida la situación y la estructura, debemos preocuparnos por satisfacer completamente a nuestros sentidos.


A la vista, con orden como hemos visto antes y eligiendo en general una decoración suave, en colores no agresivos. Uno de los ideales es el verde, pero nuestro centro de trabajo tampoco debe parecer un hospital. Una opción sería el azul, por ejemplo, que también está asociado a la calma. El azul pálido nos hará evocar lugares amplios y abiertos, los azules oscuros representan salud y fuerza. Si tampoco nos convence el azul, baste saber que en general los colores pastel dan sensación de calidez y tranquilidad. No debemos dejar de lado la combinación de colores, como por ejemplo blanco y azul, etc. Evidentemente depende del gusto de cada uno, pero lo que no es muy sano es pintar, por ejemplo, todo de rojo, puesto que es un color que intranquiliza o de naranja butano, que es un color que distrae la atención sobre él (por eso es un buen subrayador).
El oído sí que depende ya de cada uno. Es importante que las ventanas sean dobles, no solo por no helarnos en invierno ni asarnos en verano, sino para que no entre el sonido de la obra desde la calle. Los que vivimos en Madrid sabemos que esto es un gran problema (como diría mi madre, que bonita va a quedar Madrid cuando se acaben las obras...). Las ventanas deben ser además, grandes, o debe haber muchas o una terraza. El trading es una actividad que requiere de mucha resistencia al fracaso y en la que estamos expuestos a un nivel muy grande de frustración. Está demostrado que la luz que recibimos influye sobre nuestro organismo y ayuda a mantener unos niveles de serotonina adecuados.

Una vez esto cumplido, cada persona decidirá mejor cómo va a concentrarse. Hay para todos los gustos. Yo por ejemplo necesito silencio absoluto y para los momentos de máxima concentración uso tapones (y hasta cascos protectores), pero sé que hay gente que prefiere música (un compañero de universidad estudiaba escuchando Judas Priest, como digo, aquí cada cual). En el caso de elegir música, yo recomiendo bandas sonoras de películas. No porque sea mejor sino sencillamente porque no me digáis que no es graciosa la imagen de encender el ordenador mientras suena la canción de por un puñado de dólares o ver la apertura del mercado con la banda sonora de indiana jones de fondo.

El tacto es más complicado de satisfacer, en general dependerá del teclado de nuestro ordenador y del ratón, que deben funcionar perfectamente (sin retardo, el ordenador es otra fuente de ansiedad).

Para tener contento al olfato, es necesario mantener el local con un buen ambientador. Olores relejantes son, por ejemplo, el del geranio o el de la lavanda. El olor del enebro es muy interesante también para aliviar situaciones de cansancio emocional. Olores que debemos evitar son, por ejemplo, el de la canela o el limón, que son estimulantes.

El gusto lo hemos resuelto con el tema del bar de enfrente, pero también podemos tener siempre a mano un poco de chocolate, por ejemplo, que es antidepresivo. O algún zumo o infusión.

Y el sexto sentido, pues debe estar al mercado.

Por último, es esencial, que añadamos algo de vida al estudio. Como recuerda Albert Figueras en un artículo del último número de la revista redes para la ciencia, existen estudios que señalan que ver árboles y plantas influye positivamente sobre el bienestar y la salud.

Y ya para terminar por hoy, no estaría de más tener algún gimnasio cerca. Mens sana in corpore sano, junto a la liberación de endorfinas, nos ayudará a mantener un estado de felicidad en la vida independiente del trabajo. La vida es preciosa y debemos disfrutarla, impidiendo que cualquier frustración secundaria (como un mal día de operativa) la empañe.

Por cierto y siguiendo con el tema de la infraestructura de nuestra sala de trading, para un próximo artículo, ¿qué os parece algo de feng-sui?

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