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3/17/2011

¿Es la bolsa un casino?


Esta semana escuché en un programa de radio a un analista discutiendo con el presentador acerca de si la bolsa es o no es un casino. Me pareció una discusión interesante, porque trata el abc de la formación financiera (nula) de este país. El español medio no invierte en bolsa, la considera un juego de azar, algo complicado e imposible de controlar. Y por supuesto, escuchar a un presentador de un programa de radio financiero afirmar que la bolsa es un casino, no ayuda. Pero no ayuda ni a la persona que no sabe ni le interesa qué es una acción, ni tampoco al que le interesa y sabe algo y sigue creyendo que puede forrarse en bolsa (o perderlo todo).


Es más, he llegado a leer en un foro de boca (o mejor dicho, de manos) de un supuesto experto, que la bolsa es “el casino del Estado”. No podría estar más en desacuerdo con una afirmación así, por dos razones. La primera es que la bolsa es una empresa privada. La segunda, que al Estado le convendría que todos ganasen en bolsa, pues no cobra de las pérdidas, pero sí de las ganancias de capital.

En fin, tras escuchar la discusión, me di cuenta de lo actual que sigue siendo Benjamin Graham, y la distinción entre inversor y especulador, desde un punto de vista explicativo. En 1934, Graham definía una operación de inversión como aquella en la que después de realizar un análisis exhaustivo, promete la seguridad del principal y un adecuado rendimiento, considerando como operaciones especulativas las que no satisfacen los requisitos anteriores. Graham no pensaba que la especulación fuera negativa. Al contrario, la veía necesaria. Sin embargo, le molestaba la especulación no inteligente: es decir, aquellos que especulaban creyendo que estaban invirtiendo.

En este sentido, recuerdo que hace mucho tiempo, cuando trabajaba como operador de derivados, tuve una "discusión" con uno de estos clientes que operan continuamente. Era un particular que hacía más de 200 operaciones al día. Llamaba a la mesa de contratación prácticamente cada cinco minutos. Una vez, mientras hablaba con él (en realidad hablaba mucho con él, era un cliente al que apreciaba profundamente como persona, creo que él también me apreciaba a mi, que murió hace pocos meses y del que lamento mucho su pérdida) se me escapó la palabra “juego” para definir sus operaciones. Él, molesto, me corrigió -Tomás, perdona, querrás decir inversión-. Yo le respondí rápidamente -dejémoslo en especulación.

Así es todo más sencillo. Si dividimos el mundo entre inversores y especuladores, la conclusión es inmediata: la bolsa es un casino para algunos. Para otros, los inversores, es una forma de dar valor a su cartera. También los especuladores las hacen a veces. Y además permiten que empresas arriesgadas encuentren su financiación. Por otro lado, los especuladores no inteligentes dan liquidez a los primeros y se divierten jugando en un casino bien visto por la sociedad. Es mucho más intelectual "especular" en bolsa que en la tragaperras del bar de la esquina.

Pero hay dos distinciones fundamentales entre la bolsa y un casino. La primera es positiva, la segunda negativa. En primer lugar, la negativa: los casinos son más transparentes. Por desgracia. En un casino siempre sabes las probabilidades en tu contra y, salvo casos aislados, no trucan las máquinas. En algunas bolsas esto no siempre es así. En segundo lugar, la positiva: a diferencia de en el juego, en los que solo sale beneficiado el casino, la especulación en la bolsa beneficia los mercados, donde se redistribuye el riesgo, se canaliza el ahorro y se fomenta la inversión, con beneficios visibles para el conjunto de la sociedad.

Al final, como también decía Graham, la percepción por parte de la sociedad de que las acciones son algo de naturaleza especulativa o inversora depende del valor del índice de referencia. En realidad, los especuladores no inteligentes que aceptan que la bolsa es un casino, sencillamente no la entienden. Y como no la entienden, la creen más cargada de azar de lo que está. 

Los inversores inteligentes saben que no es así. Saben que el riesgo está asociado a la naturaleza misma de las inversiones y saben medirlo, adecuarlo a su perfil y, sobre todo, minimizarlo.

4 comentarios:

Dalamar dijo...

Claro, pero cada vez hay mas inversores inteligentes, y no se trata de hacer un buen analisis, se trata de ver lo que los demas no ven, ver lo mismo no vale para nada.

La bolsa se basa en predecir el futuro, por lo tanto hay muchisimos eventos impredecibles, por lo tanto la tasa de acierto no puede ser muy alta y si tiene un alto componente de aleatoriedad.

Otra cosa es que se puedan predecir ciertas cosas, en funcion de la informacion actual, pues si, siempre y cuando el mercado sea ineficiente y no lo refleje en el precio, y eso ocurre a veces, gracias a las emociones humanas, pero no tanto como muchos creen.

La Vuelta al Gráfico dijo...

NO estoy de acuerdo en que el éxito en los mercados financieros se base en predecir el futuro. Más que nada porque predecir el futuro es imposible.

Sería más bien evaluar cuáles son los posibles escenarios futuros, darles un porcentaje de probabilidad y construir tu táctica (que no tu estrategia) en base a ello.

Juegos y entretenimiento dijo...

La bolsa es un casino, con la diferencia que su consideración legal y social es que es un producto de ahorro e inversión. De esta forma la Ley pone muchos obstáculos a la publicidad de los juegos de azar, y sin embargo las entidades que se dedican a la operatoria en bolsa gozan de toda legitimidad para hacerse publicidad.

En cualquier página al uso, puedes encontrarte anuncios del tipo "opera con CFD's" o "invierte desde x euros por operación". Pero nunca del juego de la ruleta, el bingo, o las apuestas deportivas. De hecho Google Adsense tiene vetados todos los contenidos de casino, no así los dedicados a bolsa o loterías del Estado, por extensión.

Con la bolsa el Estado gana siempre. De un lado gana con las plusvalías de los inversores (cuando las hay), y de otro con las transacciones de compra y venta. Con estas últimas se generan unas comisiones para los brokers y el BME (los famosos cánones de bolsa). De una u otra forma constituyen ingresos que al final del año tienen que declarar a Hacienda como "ingresos", lo cual deriva en impuestos.

Siendo así la bolsa es el juego más perverso de todos, puesto que quien más quien menos entra pensando que aquello es un juego de niños, sin respeto, y al final se dejan diez veces más dinero que si lo hubiesen hecho en un casino. La ludopatía bursatil es un hecho que arruina todos los años a cientos de familias. El problema es que dicho problema, valga la redundancia, no se reconoce como tal.

Los pequeños inversores viven entre engaños, y bajo la premisa de que "mientras no vendo, no pierdo". Se agarran una pilladas de miles de euros, y viéndose impotentes para vender con pérdidas, aguantan y aguantan hasta que no pueden más y tienen que vender a mercado, obteniendo una rentabilidad del -50%, esto es, perdiendo la mitad o más del capital inicial.

Por otra parte, la bolsa está llena de premisas falsas, como aquella que dice que "al final todo sube". Mentira. Algunos valores bajan para quedarse, o siguen bajando. A veces quedan suspendidos de cotización, dejando al "inversor" colgado de la brocha. En estos casos algunos valores están cinco o más años sin volver a cotizar. En otras ocasiones entran en liquidación, lo que supone la pérdida absoluta de toda la inversión, más las comisiones que les cobró el banco duante todo ese tiempo por mantener dichas acciones.

En mi opinión la Ruleta es más rentable que la bolsa, ya que por lo pronto, y a diferencia de los bancos o agencias de inversión, la casa nunca te cobrará comisión ni por entrar ni por salir. Además, tal como dice el artículo, a priopri conoces la probabilidad de ganar. En la Bolsa siempre actúas a ciegas. Las gráficas son un espejismo puesto que dicen lo que ha pasado, pero nunca te avisan de lo que ocurrirá.

Tras siete años invirtiendo en bolsa, puedo asegurar que es un casino, un enorme casino, con una alta probabilidad de hacerte perder dinero. Si no te gusta perder, no te metas. Te será más rentable y divertido entrar en otros juegos como la Ruleta o el Black Jack. Controlarás mucho mejor las pérdidas. Palabra.

Un saludo.

Gabriel Palma dijo...

El amigo que escribió que la bolsa es un casino, tiene un serio problema de comprensión lectora y probablemente no aprendiera nada en su estadía en la bolsa.
Muy buen articulo, te felicito por tu esfuerzo.

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