La Vuelta al Gráfico está en RANKIA

5/19/2011

Los colores de la Spanish Revolution

No me gusta hablar de política porque creo que es algo que tiene poco que ver con la gente. Pero hay cosas que la trascienden y sea en un blog sobre mercados financieros o sea en un blog sobre ciencia, no pueden dejar de ser comentadas. Mucho más cuando son de este calado.

A estas horas (6 y 15 de la mañana) hay gente que sigue acampada en la puerta del Sol, en la plaza de Cataluña en Barcelona, y en muchas otras plazas de distintas ciudades españolas. Ayer por la tarde, cuando fui a Sol, la plaza estaba abarrotada de gente.


Los que lo critican todavía no saben de qué va la cosa. Imagino que porque todavía no se han pasado por allí a ver que no son jóvenes “sin futuro” los que llenan la plaza (que al final son los que más razones tienen para salir a la calle, pero no los únicos), ni tampoco la izquierda más radical.
Y es que antes de asegurar que esto lo organiza la izquierda o quien sea (manía española: Real Madrid o Barcelona, vino blanco o tinto, Kas naranja o Kas Limón, PP o PSOE...etc) deberíamos preguntarnos: ¿estamos contentos con nuestros políticos (gobernantes y oposíción)? ¿nos sentimos representados?

Porque de allí no van a echar a nadie, todos son bienvenidos. Todos los que estén hartos. Todos los que estén cansados. Todos los que estamos indignados.

Está claro que la izquierda querrá adueñarse de este movimiento. Pero la verdad es que en la Puerta del Sol hay jubilados que temen por el futuro de sus nietos, hay jóvenes que ya se consideran mayores y que no pueden reincorporarse al mercado laboral, hay jóvenes recién salidos de la carrera sin ninguna posibilidad de trabajar cobrando, hay trabajadores que rezan por ser mileuristas (con la crisis empieza a haber mucho seiscientoseurista), hay padres, hay hijos, hay nietos y hay abuelos.

Puede que en la puerta del sol haya mucha gente de izquierdas. Pero no es una concentración de izquierdas. Porque los valores, por mucho que le guste al socialismo hacerlos suyos, no tienen color político. De hecho, últimamente política y valores están bastante alejados. Especialmente del socialismo.

Tampoco se trata de echar a la clase política. Solo que representen a sus jefes, que somos nosotros.

De hecho, en la puerta del sol hay trabajadores y parados. Pero también hay empresarios. Muchos además. Y también muchos ex-empresarios que se ha visto obligados a cerrar sus negocios. Porque los ayuntamientos no les pagaban, por ejemplo. O por la enorme cantidad de trabas, impuestos, tasas y dificultades administrativas que existen en España para mantener una empresa. Y es que desde que existen las PYMEs, lo del proletariado dejó de tener sentido.

En la Puerta del Sol hay una amalgama de colores incapaces de encontrar un eslogan que los una salvo el grito de "lo llaman democracia y no lo es". En la puerta del sol hay moros y hay cristianos.

En la puerta del sol hay mucho antisistema. Pero, ¿cómo no serlo cuando el sistema es tan injusto? En pocas democracias importa la opinión de la gente es tan olvidada. En pocas democracias el cambio de voto de 500.000 personas sirve para tan poco. Y si no, no hay más que ver la representación de UPyD o de Izquierda Unida, con más votos y menos representación que otros partidos.

Y la verdad es que no hay más gente, porque no la dejan pasar.

Sé que no todo es de color rosa. Pero cuando se juntan tantas personas tiene que haber obligatoriamente de todo. De hecho algún político que no se entera de nada se ha pasado por Sol. Pero no por ello uno puede dejar de pensar que la idea general, el motivo principal que los mantiene allí, es compartido por casi todos los españoles.

La cosa es que preguntes a quien preguntes, estamos todos hartos. Los de izquierdas y los de derechas y los de centro. Y los de arriba y los de abajo. Hartos de muchas cosas. Sobre todo, hartos de no sentirnos representados por los políticos. Pero también hartos de que siempre nos “apretemos el pantalón” los mismos. Hartos de que más de uno de cada diez españoles esté en el paro. Que entendemos que haya crisis, pero no entendemos cómo se está gestionando tan mal, habiendo otros países que lo han hecho tan bien.

En la puerta del sol no hay una sola voz. Hay voces de miles de personas, los que están, hay ideas de mucha más gente, la que no está, y simpatía de muchísima más. Porque ya era hora de que se hiciera algo. Lo que sea.

Y sí, es verdad que no se ha hecho ninguna propuesta neoliberal, nadie dice nada de que sería más justo bajar impuestos, reducir gasto público… pero es que la cosa no va de eso. Esto es una rabieta. Esto es un basta ya de tonterías. No se dan propuestas porque la gente que hay allí no son políticos, son el pueblo. Es a los políticos a quienes pagamos para que realicen esas propuestas. Es su responsabilidad. Que empiecen a hacer su trabajo.

Lo único que se debería pedir en estas manifestaciones es algo sencilo: que nuestro voto sirva para algo.

Tomás V. García-Purriños
Un indignado

1 comentario:

Publicar un comentario