6/06/2011

La importancia de la tendencia (primera parte)

Un concepto fundamental y raras veces entendido adecuadamente en el mercado es el de tendencia.

Podemos entender que el precio se compone de dos elementos: el tendencial y el de volatilidad. El elemento tendencial es aquel que refleja los fundamentales del activo estudiado. Por ejemplo, si el beneficio por acción de un valor aumenta a un ritmo del 4,0%, el elemento tendencial vendrá dado por este aumento. Sin embargo, en el mercado veremos subidas y bajadas, basadas en las expectativas de que este ritmo se mantenga o no. Estos movimientos del precio son debidos a la volatilidad.


Por lo tanto, la tendencia, por la definición que hemos empleado, debe ser un fenómeno fundamental. Sin embargo, el análisis técnico siempre ha enfocado todos sus esfuerzos en identificar las tendencias, llegando a hacer un excelente trabajo cuando se trata de encontrar la tendencia de medio plazo, pero no tanto cuando hablamos de la de largo plazo.

Que el mercado se mueve en segmentos, o en ondas, es algo obvio. No hay más que ver un gráfico para darse cuenta de que el mercado sube y baja formando dientes de sierra y que cada movimiento tiene su corrección relativa. Si estas correcciones están basadas en la psicología, en los números de Fibonacci, los de Gann, en tres tercios o sencillamente, es completamente aleatoria, es algo que depende ya más de la fe del que observa. Aunque haya mucho escrito, no hay nada realmente concluyente. Por mi parte, soy de los que opina que el componente tendencial es parcialmente aleatorio y bastante eficiente. Al decir parcialmente, defiendo que la otra parte es completamente sentimental. Al decir bastante eficiente, creo que se pueden aprovechar algunos movimientos de corto plazo.

Cuando hablamos de teoría de Dow, la definición de tendencia es sencilla de entender: existirá una tendencia alcista en el caso de que cada nuevo mínimo y cada nuevo máximo sea superior al anterior. La tendencia será bajista si ocurre lo contrario: cada nuevo mínimo y máximo son inferiores al anterior. Todo lo demás será un mercado sin tendencia o tendencia lateral.

El desarrollo de la teoría exige por lo menos tres mínimos y tres máximos consecutivos cumpliendo alguna de las anteriores condiciones para calificar la tendencia como alcista o bajistas. Evidentemente, así entendido, el mercado, normalmente, está en tendencia lateral.

Pero no solo de teoría de Dow vive el trader, y existen otras formas de tratar de entender o buscar cuál es la tendencia actual.

Por ejemplo, un sistema muy utilizado, por lo sencillo que es de entender, es el de las medias móviles. La tendencia será alcista en el caso de que el precio esté por encima de la media móvil y bajista si está por debajo. Evidentemente, este sistema tiene fallos claros, y además avisa con retraso de la creación de una tendencia. Como ventaja podemos señalar que las señales que suele dar son fiables, especialmente cuando atraviesa la media con volumen y se aleja de ella en pocas sesiones.

Por otro lado, muchos traders famosos dedicaron todo su tiempo de investigación al estudio de las tendencias, y sobre todo al momento de su cambio. Gracias a ellos tenemos indicadores como el parabólico, el RSI, el MACD, el TRIX, etc.

Sin embargo y frente a todo lo anterior, la forma más precisa de predecir una tendencia no es el análisis técnico (que es mejor para encontrar puntos de salida o entrada en la misma), sino el análisis económico, y más concretamente el análisis del sentimiento económico. Porque los sentimientos son los que mueven las expectativas del mercado.

Sé lo que pensáis: ¿cómo va el análisis de la economía, que va con retardo sobre los mercados financieros, a poder ayudar en su predicción? Ya señaló Fama hace muchos años que existía una fuerte evidencia de que eran los mercados financieros los que adelantaban el comportamiento de la economía. No obstante, existen indicadores económicos que se adelantan a los mercados financieros, como la estructura temporal de los tipos de interés, las perspectivas de beneficios, los PMI, etc.

La parte negativa de todo esto es que es necesaria la intuición para poder descubrir los cambios de tendencia empleando estos indicadores. No siempre dos y dos son cuatro, cuando nos adentramos en estos terrenos.

¿Qué por qué es importante conocer la tendencia? Porque la tendencia es el marco dentro del cual entenderemos el resto de indicadores. No es el mismo un porcentaje alto de bajistas en una tendencia alcista, que en una tendencia bajista. No es lo mismo un fuerte repunte del VIX en una tendencia alcista que en una bajista. Y así ocurre así con todos los indicadores de los mercados (incluidos los más técnicos, como el ROC, el estocástico, etc).

El marco puede cambiar completamente el punto de vista sobre la lectura de cualquier indicador. El marco será quien incline la balanza cuando indicador de un resultado mixto. Por lo tanto, el marco condicionará nuestro humor ante el mercado y de ahí su enorme importancia.
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