5/07/2012

Otra perspectiva

El sábado pasado estuve en Bolsalia hablando de Psicología del Trading. La parte de la conferencia que quizá quedó menos clara tuvo que ver con la explicación de un hecho matemático muy contraintuitivo conocido como el problema de Monty Hall. Ayer lo explicaron perfectamente en Telemadrid, a través de la película 21: Blackjack, y quería aprovechar para recordarlo.

Todo el vídeo es interesante, pero a partir del minuto 1:05 empieza la chicha...



(Por si alguien todavía no lo ha cogido (reconozco que es algo muy contraintuitivo), aquí viene muy bien explicado).

Lo que han explicado en el vídeo no es una opinión. No es psicología. Es matemáticas. Y es la perfecta demostración de que no nos podemos fiar de nuestra mente. Especialmente cuando hay   fenómenos aleatorios en juego. Un ejemplo clarísimo podemos encontrarlo en el programa de las cajas (horrible, por otro lado) que presentaba Jesús Vázquez.

Y en los mercados financieros, día tras día, podemos ver esto en acción. Es por esto que existen posibilidades de arbitraje. Es por esto que cada día, traders capaces de abstraerse de la opinión de las masas hacen dinero en el mercado a costa del orgullo y la paranoia de otros. Y es por eso, que los otros participantes del mercado, simplemente, son barridos.

Los mercados financieros pocas veces son matemáticas. Pero siempre son hechos. Siempre son una realidad que está oculta bajo la "realidad". Son dos mundos: el que todos conocen y el que es. El mundo que todos conocen, no interesa. No es importante. En ese mundo no se puede ganar dinero. Cuanto tu opinión coincide con la general, no es interesante.

El otro mundo, el particular, el que se ve desde otra perspectiva (o como dirían en el club de los poetas muertos: "desde encima de la mesa"; a partir del minuto 1:45 en el vídeo que viene) ese es el que me interesa. El que me hará ganar dinero.



Debemos mirar constantemente las cosas desde un punto de vista diferente. Cuando creamos saber algo, debemos mirarlo desde otra perspectiva. Debemos buscar en qué podemos estar equivocados. Los mercados financieros son un lugar donde el ego fluye con fuerza y naturalidad. Debemos evitarlo, escuchar otras opiniones por absurdas que parezcan, pero mantener siempre nuestra propia voz.
Las oportunidades están ahí, esperando. Y en estos momentos, de miedo, de pánico, de excusas, todavía más.

Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario