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1/22/2013

¿Quién pagará la tasa sobre las transacciones financieras?


La idea de crear una tasa sobre las transacciones financieras surge (como no podía ser de otra manera, para bien o para mal) de Keynes, quién consideraba que una tasa sobre las operaciones bursátiles reduciría la especulación. 

La malvada y terrible especulación de los malvados señores encorbatados que con cara de malvados cerdos, o con malvados bigotes de monopoly, fuman malvados puros y dirigen de forma malvada el destino del mundo, y ocultan el montaje del viaje a la luna, a Elvis Presley y a los extraterrestres en el área 51.

No, que no he nacido ayer. Que ya sé que existe la manipulación, que los hedge fund no son los ahorros de la abuela ni amigos de nadie más que de la maximización de su rentabilidad, que en las guerras no hay buenos o malos y que el objetivo principal de los bancos (y de todas las empresas) es hacer dinero.

Pero oye, de ahí a pensar que los canteros dirigen el mundo… pues hombre, ahí hay un buen trozo.


Sea como sea, yo hablo aquí de la tasa sobre las transacciones financieras tal y como la están planteando, no tal y como podría ser (que seguro que podría ser maravillosa, justa, adecuada, útil… pero ni este post ni el mundo, por desgracia, van de cosas que podrían ser).

El pobre Tobin, allá por 1971, ideaba una tasa sobre las transacciones en divisas, como posible solución para asegurar la estabilidad monetaria mundial. De ahí se creó todo un movimiento que a Tobin nunca terminó de gustarle del todo. Nunca renegó de su idea, ni criticó la idea de que lo recaudado por esa tasa fuera a parar a países pobres. Pero siempre se quejó de que se olvidaba lo principal de su idea: la estabilidad monetaria.

Concretamente, Tobin, decía que: “el aplauso más grande viene del lugar equivocado. Mira, soy un economista, y como la mayor parte de los economistas apoyo el libre comercio. Más allá, estoy en favor del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio. Han secuestrado mi nombre. [...] La tasa sobre las transacciones en divisa extranjera fue diseñada para reducir y atemperar las fluctuaciones de tipo de cambio”.

En fin.

Los argumentos esgrimidos por los defensores de esta tasa, tal y como está planteada, es que tendrá como consecuencias una menor volatilidad, una mayor eficiencia, así como una notable recaudación de impuestos. Y por supuesto que así los bancos pagarán finalmente por haber provocado malvadamente esta crisis.

En cuanto a las primeras razones (menor volatilidad, mayor eficiencia en el mercado, mayor recaudación de impuestos) lo cierto es que los estudios ofrecen un resultado mixto, dependiendo del importe de la tasa y la madurez y el tamaño del mercado afectado. En cualquier caso, cuanto mayor sea el tamaño y la libertad de un mercado, evidentemente mayor será su eficiencia. Que no su justicia, por supuesto.

En lo que sí coinciden la amplia mayoría de estudios es en el menor volumen de negociación consecuencia de la imposición, así como una recaudación mucho menor de la inicialmente estimada.

Fuera de lo académico, y yendo a la experiencia, una tasa similar se ha implementado con mayor o menor éxito en diferentes países. Por ejemplo, en Suecia y en Reino Unido.

En enero de 1984, Suecia introduce un impuesto en las transacciones sobre acciones. Diferentes tasas fueron también impuestas sobre el mercado de opciones y futuros y de renta fija. En 1990 el volumen del mercado de acciones sueco se había reducido en más del 50%. El volumen de negociación de bonos se redujo en un 85%. El volumen del mercado de futuros opciones prácticamente desapareció. La recaudación obtenida por la tasa fue decepcionante. Así, se situó en media en el 5,0% de la cantidad inicialmente prevista.

En la Eurozona se espera una recaudación superior a los 55 mil millones de €. En el mejor de los casos y con suerte, dadas experiencias anteriores, se situará en la mitad. Es menos que nada, pero ¿a qué precio? Al de llevarse una parte de la economía por delante. Al de penalizar el ahorro. En el más reciente caso francés, las consecuencias sobre el volumen han sido desastrosas: en torno al -20% en los dos primeros meses, haciendo un máximo en agosto en torno a un -40%.

Lo que aprendimos de Suecia  es que si la tasa no se impone en todo el mundo a la vez, no sirve de nada. Así, la mayoría de la negociación se trasladó a otros mercados (Londres por ejemplo).

El caso de Reino Unido es muy diferente. Dada la construcción de impuesto y las diferentes exenciones fiscales, sólo en torno al 20% del volumen negociado en el mercado de valores londinense (LSE) está gravado por el stamp duty.

Aun así, un estudio de Jackson y O'Donnel (1985), mostró que una reducción de la Stamp Duty del 2% al 1% condujo a un incremento del 70% en el volumen.

Pero claro, ¿para qué hacer caso a los estudios o a la experiencia pudiendo tranquilamente recaudar un duro más (aprovechando que la elasticidad es más rígida en el corto plazo)?

En cuanto a la otra razón, la de que sea el sector financiero quién pague las consecuencias de la crisis es, en este caso, sencillamente falsa.

Es falsa porque el 100% de este impuesto se trasladará al inversor final (de una forma o de otra). Así que será el inversor final el que tenga que pagar, de nuevo, mayores costes. Y este inversor final sí es la abuelita con 50 acciones, que mantiene desde 1970.



El inversor final sufrirá las consecuencias de muchas formas: en primer lugar por el traslado del impuesto. En segundo lugar por la menor liquidez (que se traducirá en una horquilla de precios mayor y por tanto un mayor coste).

Todo esto sin contar, claro, que el menor volumen significará menos ingresos y por tanto nuevos despidos en un sector ya de por sí tocado. Por supuesto los despidos no afectarán a los malvados señores encorbatados que con cara de malvados cerdos, o con malvados bigotes de monopoly, fuman malvados puros y dirigen de forma malvada el destino del mundo, y ocultan el montaje del viaje a la luna, a Elvis Presley y a los extraterrestres en el área 51. No. Los despidos afectarán a tu primo el cajero. A tu amigo el administrativo. A Juan el conserje.

Y encima, es un hecho los gobiernos al hacer sus cálculos sobre la recaudación del impuesto subestiman enormemente (peligrosamente, diría yo) la elasticidad de la demanda en los mercados financieros.

La enorme reducción de la negociación significará menores ingresos. Los nuevos despidos significará más gasto (y menos ingresos también, claro). Los menores ingresos del sector financiero también significarán menores ingresos para el sector público vía sociedades.

Y todo esto a costa de los de siempre, claro. Y por cierto, para quien todavía apoya la tasa  ¿se piensa de verdad que lo recaudado es para los países pobres? ¿para la sanidad? ¿para generar empleo? ¿para apoyar a la ciencia o la investigación? … Si cree que sí, es que no sabe todavía en qué país vive. Ni en qué mundo.

Si hacemos las cosas, por lo menos que se hagan bien. No recaudar por recaudar.

En fin. Vaso medio lleno o medio vacío. ¿Seguimos desincentivando el ahorro o incentivamos el consumo? Lamentable.

Lo que tienen que hacer los gobiernos, en vez de inventarse nuevos impuestos con los que esquilmar a los ciudadanos, es reducir de una vez el gasto público, intentando afectar lo mínimo el tejido productivo.




Especialmente en el caso español. A costa de los ahorradores (nueva fiscalidad, tasa tobin, etc), de los funcionarios (médicos, jueces, bomberos, policías…), de los autónomos y de los por desgracia pocos trabajadores que quedan se mantiene un gasto inútil en estupideces absurdas, caras e inexplicables como las prebendas políticas, cientos de duplicidades, el senado, su página web, y otras tantas y tantas y tantas.

¡Todo esto es tan indignante! Los políticos deben hacer un esfuerzo por ser ejemplares, diría Rajoy. Pues si de verdad tienen que hacer un esfuerzo, mal vamos.

Por mucho que el sheriff de Nottingham se vista de Robin Hood, sigue siendo el Sheriff de Nottingham.




1 comentario:

Anónimo dijo...

A ver si nos vemos TmxV!! Y desarrollamos el tema. Dos ideas:
- Hasta ahora la tasa se prevé que grave las las transacciones con acciones y bonos, participaciones de fondos de inversión colectiva, acuerdos de recompra y de préstamo de valores y los instrumentos del mercado monetario, y las operaciones con derivados.
- El objetivo por tanto es encarecer la rotación. Cuantas más operaciones se realizan más veces se paga la tasa. Las abuelas no compran y venden muchas veces en su vida, otros operadores con un perfil menos ahorrador y más especulador sí.
- Este objetivo a mí sí me parece loable, y el medio adecuado. Pero ya sabes que yo soy un fan de la tributación indirecta por encima de la progresividad de los impuestos directos.
- Por contra, las tasas sobre transacciones financieras que existen en otros países (colombia, argentina, ecuador, venezuela...) gravan CUALQUIER transacción, con el fin de protejer y dar estabilidad a su divisa. Entiendo que esto NO es lo que pretende la UE, aunque puedo equivocarme. Y sí, soy muy crítico con este otro tipo de tasas.
- Como sabes, España ya se ha adelantado a todo esto y en el IRPF cualquiera que compre y venda en menos de un año (no solo cualquier instrumento financiero, también casas, coches, bitcoins...), si obtiene una ganancia esta tributará en la base general. Cambiando una frase en una Ley enorme han dado un giro brutal que creo no está siendo suficientmente comentado y medido en los medios ya desde hace tiempo.
- Por el punto anterior, un "operador habitual con alto perfil rotacional", ha pasado de tributar al 18% en 2010 al 43% (si le va muy bien) en 2013. Es la versión en Tributación Directa de Zumosol de la Tasa que estudia la UE.
- A mí me gusta más la tasa. Como digo, aborrezco la tributación directa, pero son medidas con las que no puedo ser crítico, porque no veo que realmente sean trasladables al inversor-ahorrador.
- Sí, la primera transacción la pagan igual ricos y pobres, pero es un sofisma que esto rompe la equidad porque el pobre paga lo mismo que el rico. No es así: ¡Tiene que haber una primera vez! Pero tras esa primera vez, toda tributación que dependa de la rotación hace que el pobre tribute menos que el rico porque el pobre compra menos! (por eso es tan importante una lista inteligente y exhaustiva de bienes de primera necesidad gravados al 0%, que se puede aunque parece que no existe la posibilidad en la mente de ningún político, contra un buen recorte en el gasto público donde duele. Porque donde no duele (web del senado, políticos, corrupción), realmente no hay tanto que rascar; y donde duele, es decir, servicios a la sociedad que la economía real del país no se puede permitir, está el meollo).

Chusmi

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