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12/01/2015

El dilema de la OPEC


ÉL petróleo continúa siendo uno de los puntos calientes en los últimos tiempos debido evidentemente a su importancia geoestratégica en el mundo.  El debate central se basa en el nivel de producción de los países que pertenecen al cártel de la OPEC (Organización de países exportadores de petróleo) que controla el 40% de la producción mundial y el 60% total de exportaciones de crudo a nivel global.





La feroz competencia del “shale oil” americano ha intensificado la guerra entre países OPEC y los que están fuera de ella, en noviembre de 2014 Arabia Saudí rechazó tajantemente reducir la producción en un intento encolerizado de hacer caer el precio del petróleo y dejar fuera del sistema a la industria americana. Esto reduciría el exceso de capacidad y le permitiría mantener cuota de mercado.




              Source: US energy information administration

Pero a veces las cosas no salen como planeas y la OPEC puede pagar un precio más elevado que el inicialmente planteado y aunque la producción en Estados Unidos ha comenzado a descender, está mostrando una gran resistencia a estas tensiones.

Algo que añade más leña al fuego, es la situación de Irán, después de la larga travesía en el desierto debido a las sanciones internacionales, planea incrementar su producción en 1 millón barriles al día en los próximos 6 meses.

Está situación golpea duramente a los países exportadores de crudo, ya que por ejemplo  para Arabia Saudí supone el 88% de sus ingresos fiscales y prevé un déficit para 2015 de al menos 145 mil millones de $ lo que supone el 20% de su PIB. A pesar de la situación, el país árabe se mantiene sólido, debido a sus reservas de divisas, con el riesgo en el medio plazo (5 años de acuerdo con el FMI) de agotar sus reservas si continúa subvencionando los servicios públicos en un contexto de bajos precios del petróleo.

Otros miembros de la OPEC, como Venezuela y Nigeria están en una situación más comprometida, junto con Irán son los más reticentes a la situación actual. Venezuela está abocado a negociar con los países que están fuera de la OPEC buscando un equilibrio soportable alrededor de  70 €/barril. El régimen chavista necesita un fuerte impulso económico con unas elecciones a la vuelta de la esquina en la que su reelección está fuertemente comprometida después de 17 años dirigiendo el país.

Del mismo modo, para Nigeria los ingresos del de petróleo suponen el 35 % de su PIB y se han desplomado un 67% desde octubre del 2014. Como consecuencia de ello la moneda local, Naira, se ha depreciado un 25% y las reservas en divisas han caído más del 20%, esto ha generado una mayor desestabilización en un país ya de por sí inestable políticamente.

La cuestión se centra en cuanto podrá aguantar Arabia Saudí con la presión de los rebeldes dentro de la propia OPEC y como ejercerá su función de líder informal para sofocar las urgencias de sus miembros.

Algunas estimaciones, como Goldman Sachs’, sitúan el precio del crudo en 20$ en los próximos 12 meses si continúa la débil demanda en China y el incremento de inventarios que se sitúan en niveles récord.

En el largo plazo, los productores de la OPEC debido a la estructura de sus economías, muy poco diversificadas, están destinados a entrar en esta guerra. De todos modos, la producción en Estados Unidos es muy probable que continúe elevada debido a la  alta adaptabilidad de la tecnología  y la disposición del sector bancario americano a financiarlo.

Para concluir, la actual situación deja a la OPEC y sus miembros en una encrucijada entre recortar producción o incrementar gradualmente las quiebras manteniendo la actual situación. De todos modos, los bajos niveles de precios se mantendrán algún tiempo, y los productores de la OPEC deberán mover ficha. La duda surge si se lo podrán permitir sin causar auténticos seísmos políticos en el camino.  
Javier Flórez
Twitter:@FlorezJav

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