1/26/2016

Miedo

"Marvel Comic Presents" fue un cómic americano que consistía en cuatro historias de 8 páginas de diferentes personajes. En su primer número, la cuarta historia (que se publicó en España como suplemento del primer número de la magnífica Excalibur) cuenta la pelea entre Estela Plateada y Kkallakku, un malvado ser espacial de la raza de los "come-miedos", que se alimentan del propio miedo de los seres vivos.


Tras hacer experimentar al plateado todo tipo de miedos para alimentarse de ellos, el héroe surfero llega finalmente a la conclusión, tras evaluar la situación, de que debe tener confianza en sí mismo y en sus actos, pues los ha hecho con las intenciones correctas aunque no siempre le hayan salido bien.

En La Vuelta al Gráfico hemos hablado en muchas ocasiones del miedo, y sus consecuencias sobre los mercados financieros. Por ejemplo, aquí hablábamos de cómo siente miedo el que tiene ideas fuera del consenso, y aquí de cómo el miedo y la codicia son los motores de las tendencias.

Como ocurre con la mayoría de emociones, no podemos dejar de experimentar miedo. Pero podemos cambiar la manera en la que lo afrontamos. 

En mercados financieros, una de las consecuencias del miedo es la razón de que los indicadores de confianza contrarian funcionen en sus extremos, como bien nos enseñó Daredevil hace dos domingos. El miedo es la razón de que vendas en los mínimos del mercado, igual que la codicia es el motivo de que compres en el máximo.

Como hemos comentado muchas veces, el mercado es muy contradictorio, por eso siempre está equivocado y siempre tiene razón. La mayoría de las veces es eficiente, pero muchas otras veces no lo es. La razón de que algunos intentemos surfearlo es porque pensamos que el mercado será eficiente en el medio/largo plazo, y podemos aprovechar esos momentos en los que no es eficiente para obtener un plus de rentabilidad suficiente para premiar nuestro esfuerzo. 

Si no crees que el párrafo anterior sea cierto, y estás en todo tu derecho de hacerlo porque es, al menos, dudoso que sea cierto, entonces lo tuyo es la teoría del mercado eficiente y tu campo de estudio la CAPM. Si por el contrario, crees que lo anterior es cierto, y además te interesa ser tú quien intente enfrentarse al mercado, entonces amigo, bienvenido al mundo del miedo y de la incertidumbre.

Miedo e incertidumbre. Incertidumbre porque aunque el mercado sea eficiente, también es ineficiente. Por lo tanto, siempre hay un componente de aleatoriedad. Componente que no encontrarás en otros campos relacionados con las ciencias puras, ni en otras profesiones. Miedo porque cuando el mercado no vaya por el camino que tú pensabas que tomaría, y veas que el viento sopla cada vez más en tu contra, dudarás de todo. De todo.

Lo que antes tu modelo mostraba con claridad, ahora puede ser que haya cambiado. Esa correlación podría haberse roto. Ese cruce del MACD a lo mejor no estaba tan trazado. Esa divergencia podría corregirse. Ese soporte podría no ser tan soporte.

Por eso es tan importante tener siempre un plan. En una partida de ajedrez, mover por mover siempre suele terminar mal. En los mercados también. No sé está porque "hay que estar" en esta o en aquella clase de activo. Se está porque hay un plan detrás en el que todo cuadra. En ese plan tiene que estar previsto perder dinero, porque si no, no podrás poner stop loss. Tienes que tener previsto que tu plan podría no funcionar y hasta cuándo, y en qué escenarios tu plan ha fallado y bajo qué circunstancias. No puedes hacer un movimiento de una pieza si no sabes qué otros movimientos harás, del mismo modo que no puedes mover una pieza sin pensar qué hará tu adversario. 

Acción y reacción. Cada movimiento irá seguido de una respuesta a la que deberás adaptarte. No tienes que estar cambiando tu plan cada semana, pero tienes que adaptarlo continuamente. Si no, no podrá salir bien. 


Una vez en marcha el plan, debes ser fiel a él. Eso no significa que no puedas ir añadiendo nuevas herramientas a tu proceso, esto debe estar también incluido en el plan. Debes recordar que cuando el plan parezca que no está funcionando es cuando todos los argumentos en su contra te parecerán más inteligentes. Entonces es cuando más fiel debes ser a él. 

Un plan de inversión no significa ser cabezón, o aferrarse una visión del mercado. Significa saber cuánto dinero tienes para ahorrar, cuánto entrará nuevo y cuánto saldrá, durante cuánto tiempo y qué rentabilidad esperas obtener a qué riesgo. Significa adaptar después las condiciones de mercado presentes a esas características, teniendo en cuenta qué ocurrió en el pasado, y elegir en tu cartera qué volatilidad aceptarás y qué riesgo de cola. 

Mientras el mercado se mueva en tus niveles de volatilidad aceptables y dentro de tu riesgo de cola, tu plan está funcionando bien, aunque pierdas dinero en el corto/medio plazo.

Por eso el miedo es un arma poderosa: porque puede cuantificarse. En stop loss, en máximo drawdown, en indicadores de sentimiento, en volatilidad, en skew... 

Miedo. Si inviertes como debe hacerse, lo sentirás continuamente, si no lo haces, pregúntate entonces si sientes codicia. Invertir con miedo suele ser rentable. Con codicia... nunca.

Tomás García-Purriños, CAIA
@tomasgarcia_p
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1 comentarios:

Adrián Oscar Vaca Guzmán dijo...

Esclarecedora y brillante la última frase.
El miedo puede ser útil, la codicia jamas.
Un saludo.

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