La Vuelta al Gráfico está en RANKIA

11/25/2016

Una reivindicación de lo lento

En el número 17 de la edición USA de Quasar (publicado en España en 1993 por Comics Fórum como Quasar número 8), "EL Corredor", uno de los Arcanos del Universo, reta a una carrera a diferentes héroes (y villanos) del universo Marvel, conocidos por su supervelocidad: Makkari, Mercurio, Capitana Marvel, Demonio Veloz, Whizzer etc.

La carrera es desde la tierra hasta la luna y en los últimos kilómetros, Makkari, que va en en segundo lugar tras Whizzer, intenta darse ánimos asegurándose a sí mismo que para ganar debe trascender sus límites físicos, dejar que su espíritu corra libre, nbo ser un cuerpo sino velocidad, luz. El ganador, finalmente, y advierto que esto es un importante spoiler, no es Makkari, sino otro héroe de otro universo (en concreto, del universo DC) que ha perdido su memoria, no puede pensar y consigue gracias a ello ser, efectivamente, velocidad y luz: Flash.

Desde que entré a trabajar en los mercados financieros, la necesidad de ir más deprisa se ha hecho más patente.
 
El caso más claro, el mundo del HFT. La negociación de alta frecuencia representa, por definición, la velocidad. Intentando alcanzar el "límite cero", se inició una guerra entre operadores de alta frecuencia donde es cada vez más importante la velocidad que otras cosas. De los segundos a los milisegundos, a los nanosegundos, a los picosegundos... Los HFT pelean por el cuarto, quinto, sexto decimal, con el objetivo de que finalmente desde que se lance la orden y se ejecute en el mercado a la velocidad de la luz.


Fuente: FT Alphaville, https://ftalphaville.ft.com/2009/07/08/60761/the-cold-war-in-high-frequency-trading/  

El aumento de la importancia de estos operadores de alta frecuencia (que ya suponen en torno a la mitad del volumen del mercado) y que cada vez consigan menos beneficio, confirma que están siendo muy efectivos en alcanzar la máxima velocidad.



Pero esta parte del mundo financiero, representativa del cambio, no es sino una más. El inversor ya no sólo quiere poner la orden rápido, sino que la quiere rotar cuanto antes. El tiempo que los inversores aguantan una acción ha disminuido de forma constante y radical desde los años 40. No es sólo una consecuencia del HFT, la idea de que hay que soltar las acciones rápido es común entre los inversores.


Vender deprisa las ganancias y dejar correr las pérdidas dicen que es el error más común entre inversores. Pero estos gráficos demuestran que en realidad el inversor rota sí o sí. Aún sabiendo que normalmente cuanto más se rota una cartera, menor es su rentabilidad.


Así cambia nuestro mundo, a la velocidad de la luz, especialmente en el sector financiero. Te añades a la carrera o estás fuera. Las noticias en tiempo real, bloomberg, twitter, se publica que el ministro de energía ruso dice que no recortará la producción de petróleo, se publica que el ministro iraní dice que sí lo hará, ¿no está atento a la pantalla? Pues estás out. 

¿No? 

Otro cambio está ocurriendo en el mundo de la gestión y el asesoramiento.  ¿Para qué buscar gestión activa? ¿Para qué lanzarse a buscar valor con el riesgo que existe hoy en dia en los single names? ¿Realmente compensa en términos de efectividad? ¿Para que analizar un balance? No te quedes fuera del benchmark: invierte en el benchmark. Y hazlo ya, que se te escapa.

¿No?

¿Desplazarse para rellenar un perfil de riesgo? Conteste a estas 5 preguntas online y le haremos un asset allocation a medida y personalizado. ¿No te enteras? Es porque se han llevado tu queso. Fintech, roboadvisor, bogleheads investing... todos estos avances han venido para quedarse, y la verdad es que son muy positivos cuando se entienden bien. El problema es que el mundo va tan rápido, que muchos se quedan en las consecuencias y no en las causas.

Muchos se están subiendo a una nave espacial que no saben pilotar.

Y esto genera oportunidades a quienes se paran un segundo a reflexionar con calma. Los mejores magos actúan despacio.




El mundo camina deprisa. La Tierra se mueve muy rápido, rota sobre sí misma a una velocidad de 1.700 km/h y orbita alrededor del Sol a una velocidad de 107.000 km/h.

A mí todo este cambio me gusta, me parece necesario y sé que quien no se adapte desaparecerá. Ahora bien, dicho esto, también creo que prefiero pensar lento en un mundo en el que todos piensan rápido.

La gestión pasiva, además de ser útil para determinadas operaciones, genera muchas oportunidades para la gestión activa. Son complementarias y se hacen más eficientes cuando coexisten. Los robots llegarán a ser muy eficientes, pero los ahorros seguirán siendo de humanos que piensan como humanos. Al menos por el momento.

En mercurio, el año pasa más rápido que el día. Pero somos humanos y aún vivimos en la tierra. La inversión es una actividad con altas dosis de aleatoriedad, donde es sencillo confundir éxitos con pura suerte. Decíamos que muchos se están subiendo a una nave espacial que no saben pilotar. Que le des a un botón al azar y se mueva no significa que sepas hacerla volar.

Por eso, en un mundo de recompensas corto placistas, vengo a reivindicar la enorme satisfacción de los triunfos de largo plazo. 

Y de qué mejor forma, que con una poesía:

LA DEL VIAJE 1

Viajamos
alrededor de nosotros mismos
a eso de 0,5 km por segundo.

Alrededor del Sol
a eso de 30 km por segundo.

Alrededor del centro de la Vía Láctea
a eso de 250 km por segundo.

Hacia el centro del cúmulo de Virgo
a eso de 450 km por segundo.

Hacia el Gran Atractor
a eso de 6.200 km por segundo.

Y tú,
aquí y ahora,
en el centro mismo
de nuestro universo,
me pides

que vayamos más despacio.

1 Este poema recibió en diciembre de 2013 el primer premio del Concurso Literario Gómez Manrique, organizado por el Ayuntamiento de Villamuriel de Cerrato (Palencia).


Tomás García-Purriños, CAIA
@tomasgarcia_p

2 comentarios:

Teresa dijo...

Me parece muy interesante. Pienso que es algo que nos debemos plantear. Creo que la ganancia económica no compensa todas las pérdidas en humanidad que pueden venir con esta prisa... Y si encima no hay tal ganancia, entonces el sinsentido es total.

Cristina García dijo...

Interesantísimo artículo... sin ser economista (y precioso poema...siendo filóloga)

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