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1/18/2017

¿Qué es la volatilidad?: Introducción

Hoy comenzamos una serie de artículos sobre la volatilidad, en los que trataremos los siguientes puntos:

  1. ¿Qué es la volatilidad?: Introducción.
  2. ¿Qué es la volatilidad?: La volatilidad implícita.
  3. Estructura temporal de la volatilidad.
  4. Smile, Skew y Superficie.
  5. La volatilidad como clase activo.
  6. La volatilidad en las opciones.
Intentando  utilizar el lenguaje más cercano posible y tratando de alcanzar todos los conceptos, sin intención de entrar en los detalles más técnicos.

(Iremos actualizando los links según los vayamos publicando).

Empecemos por el principio: ¿Qué es la volatilidad?


Significado.

Del latín, volatilis, que significa "equipado con alas", en finanzas la volatilidad es una medida de la variabilidad de los mercados financieros. Cuanto mayor sea la volatilidad de un activo, mayores los cambios en sus precios. La volatilidad mide por tanto la frecuencia e intensidad de los cambios en el precio de un activo, mostrando la estabilidad o inestabilidad del mismo.

Es fundamental diferenciar entre "volatilidad realizada" y "volatilidad implícita". 

La realizada es un indicador ex-post, esto es, mide la volatilidad observada en el mercado. Es una medida de la dispersión de los retornos de un activo en un periodo de tiempo, y se calcula como la desviación estándar de los retornos.

La implícita en cambio es un indicador ex-ante, que refleja las expectativas respecto a la variabilidad de un activo. Normalmente se calcula a través del precio de las opciones financieras.


Volatilidad Realizada.

La volatilidad realizada se puede calcular por lo tanto como la desviación típica de una serie histórica de retornos en un activo para un periodo determinado de tiempo en el pasado y respecto a un intervalo de tiempo (por ejemplo diario, semanal, mensual, etc).

Fuente: http://probabilidad2013a.blogspot.com/2013/05/calculo-de-la-media-y-la-desviacion.html

Independientemente del intervalo temporal con el que se calcule, la volatilidad se suele presentar anualizada, para poder compararla más fácilmente. Anualizarla es sencillo, porque es proporcional a la raíz cuadrada del tiempo. Es decir, si la volatilidad es diaria, para anualizarla no hay más que multiplicarla por la raíz cuadrada del número de días de trading que hay en un año: 252. Si es mensual, por la raíz cuadrada de 12, etc. 

Por ejemplo, para anualizar una volatilidad diaria del 1%: 1% x raíz(252) = 15.87%.


Medida de dispersión.

La volatilidad no mide la dirección del mercado, ni si un activo se mueve al alza o a la baja. Mide sólo la dispersión del movimiento. 

Una volatilidad alta significa que el activo se mueve más que otro de volatilidad baja, pero no indica hacia dónde. Por ello muchos entienden que la volatilidad no es una buena medida del riesgo, porque incluye también el riesgo de resultados positivos y eso no puede ser considerado un riesgo.

A pesar de lo anterior, lo cierto es que las volatilidades altas suelen estar correlacionadas con rendimientos negativos. Esto puede parecer contradictorio con la teoría de que a mayor riesgo mayor potencial, pero los hechos demuestran que esto no tiene por qué cumplirse.

Así, por ejemplo, si medimos la evolución de la volatilidad a 20 días con el índice S&P 500, podemos ver como las caídas suelen coincidir con repuntes de la volatilidad.


En este sentido, se conoce como la anomalía de la baja volatilidad ("low volatility anomaly") al hecho de que acciones con volatilidad más baja obtienen mejor rendimiento a largo plazo que otras con volatilidad superior.





Esta correlación negativa se podría explicar en que las caídas de los mercados son más rápidas que las recuperaciones. Esto es, que los movimientos incitados por el miedo son más violentos que los que están basados en la confianza.

Por ello aunque la volatilidad no es una medida perfecta del riesgo, hace bastante buen trabajo.

Con todo, esta correlación negativa ni es perfecta ni es similar todo el tiempo, a veces se reduce y en ocasiones se producen repuntes del mercado con aumentos de la volatilidad.

Así mismo, hay activos más volátiles que son más rentables a largo plazo, como la renta variable frente a los bonos. Sin embargo, lo importante no es sólo el resultado sino si estamos preparados psicológicamente y con educación financiera suficiente como para soportar los periodos en los que esta variabilidad vaya en nuestra contra.

A similar retorno, preferimos menor volatilidad.

Para terminar con la explicación de hoy, cuando el retorno es similar, lógicamente preferimos la que menos variabilidad presente en los retornos. De hecho, la volatilidad influye en los retornos finales: activos con un mismo retorno medio simple tienen un menor retorno compuesto si son más volátiles:


Aunque los 6 casos parezcan iguales al calcular la media simple, con el A tendremos un retorno superior que con el F y una menor volatilidad.

Es cierto que a veces con diferentes volatilidades tenemos en mismo retorno, compuesto, pero cabe preguntarse si ha valido pagar el precio psicológico de la mayor variabilidad del activo.


Despedida por hoy.

En el próximo post, hablaremos de la volatilidad implícita. Mientras tanto, no os olvidéis de nuestro concurso: si nos seguís por Tuiter o por Email podréis conseguir estupendos premios. Más información, aquí: http://www.lavueltaalgrafico.com/2017/01/llegan-los-reyes-magos.html

Tomás García-Purriños, CAIA
@tomasgarcia_p

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