La idea de crear una tasa sobre las transacciones financieras surge (como no podía ser de otra manera, para bien o para mal) de Keynes, quién consideraba que una tasa sobre las operaciones bursátiles reduciría la especulación.
La malvada y terrible especulación de los malvados señores encorbatados que con cara de malvados cerdos, o con malvados bigotes de monopoly, fuman malvados puros y dirigen de forma malvada el destino del mundo, y ocultan el montaje del viaje a la luna, a Elvis Presley y a los extraterrestres en el área 51.







