Hoy me gustaría hacer un post que causará una reflexión sobre el tema tratado. La energía mueve el mundo, de eso no hay duda, muchos ríos de tinta se han escrito sobre el peak oil o sobre el fin de la era del petróleo, pero visto como evoluciona nuestro entorno, me gustaría hacer una reflexión sobre si la era los combustibles fósiles está tocando a su fin. En noviembre de 2016, la Agencia Internacional de Energía preveía que la demanda mundial de crudo continuaría incrementandose hasta 2040, afirmando que no se intuyen de forma clara alternativas sobre sectores estratégicos como la aviación, transporte por carretera o petroquímica. McKynsey sitúa la fecha limite alrededor del 2030,pero, ¿y nosotros?, ¿donde creemos que situará?. Sinceramente no lo sé y tampoco estoy muy preocupado por ello.
No hace falta ser un lince para intuir que el coche eléctrico viene para quedarse y que del mismo modo la que la técnologia contribuye al uso de la energía de un modo cada vez más eficiente. Lo anterior, unido a un menor crecimiento demografico hacen que tengamos serias dudas de la sostenibilidad de la industria del crudo tal y como la conocemos.
Los primeros síntomas del nuevo cambio de paradigma los empezamos a ver en el país del oro negro por excelencia, Arabia Saudi, con la destitución de su ministro de petróleo después de 20 años en Mayo de 2016 y el intento de la venta de un porcentaje de la petrolera estatal Saudi Aramco para sanear las maltrechas finanzas públicas saudíes agitadas en los últimos tiempos. La technología representada en el fracking americano, ha ocasionado una sobreoferta de dimensiones considerables que ha llevado el precio del crudo a caídas de más del 70% desde máximos a medidados de 2014.