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11/11/2016

Keynes como inversor: reinvertarse o morir

Todos los seguidores de la economía y los mercados ha oído hablar de Keynes, sin duda, ha sido uno de los economistas más reputados del siglo XX. Keynes nació en Cambridge (Inglaterra) en 1883, hijo de un economista profesor de la Universidad de Cambridge, John Neville Keynes, y de una prolífica escritora de la época, Florence Ada. No fue hasta la primera guerra mundial donde comenzó a ser reconocido como un economista de referencia jugando un papel estelar en la economía de la posguerra como asesor de finanzas de la Casa Real británica.


Sin duda su obra más importante fue: " Teoría general del empleo, el interés y el dinero", en la que hace destaca el importante papel del estado en la economía y su papel como actor principal en períodos con elevadas tasas de desempleo.


Pero en este post queremos analizar la evolución de Keynes como inversor y no tanto como prestigioso economista. Sus inversiones consiguieron una rentabilidad anualizada del 14,22% en el período comprendido entre 1924 y 1946. Para poner lo anterior en contexto,  abajo podéis ver las rentabilidades de los mejores en esto de la inversión, sin duda, podríamos incluir al padre del Keynesianismo dentro de este selecto club y más si tenemos en cuenta un par de cisnes negros entre medias como la crisis del 29 y la segunda guerra mundial. En 1924, Keynes comenzó a invertir el dinero de King's College siguiendo sus conocimientos en materia de macroeconomía y ciclos económicos a través del fondo Chest Fund Value.


                                              Fuente: academia de inversión

Inicialmente su estilo de inversión estaba basado en un enfoque que hoy podríamos catalogar como global macro, utilizando como patrón en la toma de decisiones de inversión sus conocimientos sobre los ciclos económicos y apostar en bonos, renta variable o divisas para literalmente forrarse o al menos eso pensaba. Su soberbia intelectual le originó una mala racha con pérdidas que se amplificaron debido a su gran apalancamiento. Pidió prestado para cubrir las garantías adicionales que le exigían para mantener sus posiciones poniendo como garantía las futuras ganancias de sus libros.

De sus experiencias pasadas, como operar con elevado apalancamiento, operar en corto plazo,etc.. entendió que la mejor forma de sacar partido al mercado de valores era invertir grandes cantidades de dinero siendo muy selectivo en unas pocas empresas con buenas perspectivas a largo plazo. Se dio cuenta que era mucho más sencillo estudiar las empresas una a una a través de sus fundamentales para aproximarse a su valor objetivo. Es decir, pasó der ser una inversor top-down a ser un fiel seguidor bottom-up.
Otro de los puntos a destacar en su evolución fue que a pesar de que algunas inversiones no fueron lo suficientemente rentables a corto plazo tuvo la convicción suficiente de aguantar estas posiciones.

En la tabla de abajo podemos ver que en su manera de gestionar la crisis del 29 hizo mella en su forma de entender la gestión.

                    Fuente: SSRN

Como podemos apreciar Keynes evitaba el sector financiero y se centraba en pequeñas y medianas empresas a través de una concentración sectorial que de acuerdo a su criterio le parecían prometedores como la minería y el industrial, específicamente empresas de automoción y metal. Este hecho sin duda es más acusado después de la gran depresión ya que prácticamente pone todos los huevos en la misma cesta, en 1927 el sector minero supone un 43% en su cartera mientras que en en 1936 supera el 65%.Se centraba en seleccionar valores con margen de seguridad, es decir, aquellos con un gran hueco entre su cotización actual y su valor intrínseco. Como comentábamos anteriormente Keynes no sucumbía al corto plazo y aguantaba la posición hasta que le daba la razón o por el contrario confirmaba su error.

Invertía en empresas con un balance equilibrado, es decir, una posición financiera sólida, con buena gestión del circulante (liquidez) y sin excesiva deuda.

Podríamos resumir su evolución como inversor en algunas de sus propias declaraciones."Credit cycling means in practice selling market leaders on a falling market and buying them on a rising one and, allowing for expenses and loss of interest, it needs phenomenal skill to make much out of it".Aquí nos viene a explicar que no es tan fácil poder obtener partido sobre los ciclos a través de un timing adecuado en sus inversiones.

La segunda de las frases es un guiño en toda regla a lo que hoy conocemos como value investing con sus matices, es decir, invertir en un puñado de empresas que conoces bien con un elevado margen de seguridad. "As time goes on, I get more and more convinced that the right method in investment is to put fairly large sums into enterprises which one thinks one knows something about and in the management of which one thoroughly believes".
El gran Buffet afirmó sobre Keynes que su brillantez como inversor igualo su brillantez como economista y pensador.

Se ha discutido bastante sobre la trayectoria inversora de Keynes a lo largo de los años pero queda claro que tenemos dos momentos claramente diferenciados. En un primer momento resultados mediocres como gestor macro, debido al exceso de confianza como gran conocedor de la macroeconomía hasta la gran crisis del 29, para posteriormente adoptar una filosofía de inversión muy cercana al value investing que le colocaron en el top de inversores de todos los tiempos. Con todo nos hace reflexionar si importa más los propios conocimientos técnicos o por el contrario pondera en mayor medida la parte más lógica y racional, quizás la virtud esté en el punto medio como promulgaba Aristóteles, a veces también la filosofía nos puede servir como herramienta de inversión.


Javier Flórez

@FlorezJav







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