6/17/2016

¿Es hora de volver a emergentes?

En los últimos meses en los pasillos de los grandes gestores, bancos y casas de análisis han vuelto a salir con fuerza el debate de los países emergentes debido al duro castigo que han sufrido los países exportadores de materias primas, con el trade clásico de vender mercados exportadores frente a manufactureros. Precisamente, debido a lo anterior la percepción de los mercados emergentes ha mejorado a lo largo de los últimos meses, favorecida por la pérdida de fortaleza del dólar y la recuperación del precio de las materias primas. Desde mi perspectiva, China seguirá marcando el paso, sin olvidar que hará la FED en lo que respecta a la política monetaria y su subida de tipos.
Debemos tener claro algunos aspectos a la hora de seleccionar productos relacionados con países emergentes. No podemos cometer el error de pensar que todos los mercados emergentes son iguales, ya que algunos son más vulnerables que otros. Existen señales de alarma  que nos pueden servir como filtro antes de invertir tales como: la falta de reservas extranjeras, una fuerte subida en el tipo de cambio efectivo real, el déficit por cuenta corriente y el rápido ritmo del crecimiento del crédito como las señales más alarmantes que nos alertarían de una crisis en los mercados emergentes.

Podemos hacer una reflexión muy sencilla. Cuando le hablen de emergentes piense  que es como hablar de países desarrollados ¿Metería usted en el mismo saco al Ibex que al Nasdaq? ¿O los bonos portugueses con los bonos daneses? No, verdad. Pues pasa lo mismo si metemos en el mismo saco la bolsa de China con la bolsa de Perú, o los bonos de Indonesia con los bonos del todopoderoso y omnipotente comandante Maduro.  Hablamos de activos con una relación rentabilidad-riesgo muy distinta, ¿verdad?
Otro punto muy importante es el asset allocation. Recuerden que gran parte de la rentabilidad de nuestra cartera viene determinada por este factor. Cuando le hablen de emergentes centre el foco en el tipo de activo que quiere invertir.  El catálogo de opciones es muy amplio (menos en fondos de inversión, casi infinito en ETFs): bolsa tradicional, bolsa value, bolsa grothw, pequeñas compañías, grandes compañías, bolsa infraestructuras…, podemos hablar del mercado inmobiliario emergente tanto inversión directa (Reits) como inversión indirecta (inmobiliarias cotizadas)…, podemos hablar por supuesto de renta fija, tanto crédito (emitida por compañías privadas) como soberana (emitida por gobiernos)….y además y para complicarle la vida un poco más, todo esto lo puede encontrar emitido en moneda local, en dólares y en moneda local con divisa cubierta…

No quiero complicarle la vida, simplemente pretendo dar pistas de cuáles son las preguntas correctas que debe hacerse para enfocar bien el asunto.
Si nos vamos a la macro, debemos prestar especial atención a nuestros queridos Chinos los cuales han seguido el camino contrario respecto a otros emergentes, en los que se ha impuesto la cautela respecto al crecimiento del crédito. Teniendo en cuenta la importancia de esta economía asiática y los canales a través de los cuales una contracción del crédito podría impactar en otros mercados emergentes,  debemos de vigilar de cerca esta variable, ya que el crédito no financiero se ha incrementado más de un 74% del PIB. La gran cantidad de reservas de divisas (3,3 billones de dólares), el superávit por cuenta corriente y una cantidad relativamente pequeña de obligaciones de deuda externa sugieren que ahora la situación exterior de China es más sostenible. Sin embargo, todavía se mantienen como riesgos principales la apreciación del tipo de cambio efectivo real del yuan que hemos visto en los últimos años las debilidades del sistema financiero chino y la necesidad de una mayor liberalización de la cuenta de capital.
Del mismo modo, Brasil no presenta un horizonte muy alentador que actualmente se encuentra inmerso en una crisis política y económica. Además, el tipo de cambio efectivo del real se ha depreciado más de un 20% desde la crisis, incluso a pesar de la fortaleza que ha experimentado en los últimos meses, y en este periodo se ha producido una gran acumulación de crédito. Algo muy peligroso en medio de la situación comentada.
Tampoco perdemos de vista Argentina, donde aún es posible que haya más movimientos bruscos si el presidente Mauricio Macri pierde el delicado equilibrio en la implementación de sus reformas económicas de largo alcance algo que pude percibir en la población en mi último viaje al país del asado y el tango. Cierto optimismo pero sabiendo que el camino no será fácil. Por su parte, Sudáfrica se enfrenta a grandes retos debido a sus elevadas necesidades de financiación a corto plazo y la previsión de precios bajos para las materias primas. Y Turquía presenta una situación geopolítica preocupante, que se suma a sus vulnerabilidades económicas y a la debilidad de la lira, que se encuentra un 7% por debajo de su media de cinco años y es probable que se deprecie más. 
Teniendo todo esto en cuenta, y a pesar de la reciente mejora en el sentimiento, los mercados emergentes aún no están fuera de peligro. El ejercicio de reequilibrio de China y las incertidumbres ligadas a la política monetaria de Estados Unidos podrían sacar a la luz más debilidades. No podemos determinar el momento exacto o la magnitud de la siguiente crisis de los mercados emergentes, pero tampoco podemos pasar por alto que China, Argentina, Sudáfrica y Turquía son especialmente vulnerables, quizás esta opción podría ser considerada como un ajuste táctico de nuestra cartera. Sepamos que si queremos puntos extras de rentabilidad estaremos expuestos a un incremento sustancial del riesgo. 
Javier Flórez

@FlórezJav
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